“Wakupeman”

WAKUPEMAN

Hay un lugar lleno de esplendor, magia y energía que los estudiosos dicen que es uno de los más antiguos del planeta, colmado de maravillas naturales, flora y fauna autóctona, allí se encuentra la caída de agua más alta del mundo “El Salto Ángel” y montañas que silenciosamente han visto el pasar del tiempo, son moradas de dioses conocidas por su nombre en lengua Pemón como “TEPUY”… esto es la Gran Sabana, al sur de Venezuela, un espacio natural tan hermoso como rudo, sus tierras son muy pobres en nutrientes y ello hace casi imposible el desarrollo de la agricultura, sus altas montañas “Los Tepuyes” algunas cubiertas de niebla casi permanentemente son de muy difícil acceso y aun así, en este vasto y prehistórico lugar del planeta se abre camino una etnia indígena, también una de las más antiguas, que honra a la naturaleza que les rodea la llenan de leyendas, rituales y respeto… ellos son los Pemones.
Estos habitantes ancestrales de la Gran Sabana, son fuertes, astutos, amables y simpáticos, ellos han fundido su forma de vida con la naturaleza sagrada, están enriquecidos de costumbres y tradiciones que incluyen dioses a los que honran, dicen que en las montañas habitan los espíritus de los muertos o “Mawari” en lengua Pemon, a los que se les debe respeto pues tienen la capacidad de hacernos daño, es por eso que las montañas están prohibidas para los humanos, sin embargo, también los hay buenos, como los espíritus vegetales, por ejemplo, el del “Abuelo Tabaco” que puede unirse al Chaman o Piache para repeler los efectos de los “Mawari”. “Kanaima” es el más temido de todos y por todos, es el espíritu de mal en todas sus formas y manifestaciones, este proviene de fuera del asentamiento, mejor dicho… de lejos, muy lejos del asentamiento, o al menos, así lo aseguran los Pemones.
Pero por muy antiguo que sea este territorio y su etnia, todo tiene un origen y cuenta la leyenda que un día bajó desde el cielo un ser humano “Caponocó” él era un hombre normal, no era un dios, pero poseía gran sabiduría y era capaz de comunicarse con la naturaleza. El colocó a cada especie en el lugar que le corresponde, cada una con un propósito y pidió a algunas doncellas que le ayudaran, la más hermosa de ellas, una chica joven de cabello muy largo eligió servir a su tierra y Caponocó la subió al cielo para que desde lo alto entre las nubes agitará su hermosa cabellera y enviará la lluvia, así que cada vez que llueve es porque esta bella dama agita su larga melena y deja caer agua hasta la nosotros… otra doncella se quedó aquí abajo para controlar los ríos, ella en su descanso permite al agua bajar formando arroyos, riachuelos y ríos y cuando se levanta el rio crece, porque también es necesario que el agua llegue a otras tierras y abunden los peces…pero también mientras todo se originaba hubo jóvenes rebeldes que no quisieron obedecer las normas de los más sabios ni siquiera a Caponocó… por eso, como castigo y ejemplo para los demás fueron convertidos en piedra, así surgieron las dos piedras “Kueka” una es un chico y la otra una chica… Hoy en día estas piedras son llamadas “Abuela Kueka” y “Abuelo Kueka”, porque ya han pasado muchos años de que eso sucedió así y hasta las piedras envejecen… Los Pemones se consideran descendientes de Caponocó…
Sus casas “Churuatas” son de techo de hojas de palma de forma circular o rectangular… aquí los Pemones se cobijan en familia, sus clanes donde el más viejo es el abuelo (no hay para ellos más generaciones) y el más joven es el nieto, se van formando con el matrimonio, “Familia” son todos, familiares directos o políticos, trabajan cada uno en lo suyo, desde niños hasta ancianos, se unen por medio de fuertes vínculos de amor y convivencia.

Ellos aman y respetan profundamente la naturaleza porque dicen que todos nacemos de una misma madre… la tierra…

Leales al espacio que los rodea, capaces de convivir dando y recibiendo, aceptando el buen tiempo y el malo porque “eso” es bueno para todos, alejándose para evitar posibles confrontaciones, respetando y honrando a la familia, así son ellos, así son los Pemones… Mucho que aprender de esta etnia maravillosa, nos muestran que desde la sencillez y el amor la vida es posible… por algo llegaron primero y aún están aquí… solo queda cerrar con una palabra…

“Wakupeman”

Gracias en lengua Pemon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *